Tipos de locutores: los buenos y los malos (13 clavez)

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Imagen referencial.

 

La locución como profesión es un oficio que apasiona, y los apasionados que la ejercen pueden realizar esta actividad con distintas modalidades. A continuación, les presentamos los diferentes tipos de locutores:


LOS BUENOS: SEGÚN SU EXPERIENCIA

LOCUTOR DE CABINA: es el primer peldaño en el escalón profesional de locutores. Realiza programas musicales, lee boletines, hace comentarios. En una cabina de emisión, nace y se hace un locutor. Muchos de ellos no tienen la suficiente experiencia, pero es en cabina donde, con el quehacer diario, se van puliendo.

LOCUTOR COMENTARISTA: debe ser una persona responsable, de honestidad intachable y gran objetividad. Debe ser imparcial. Los podemos ver en los programas deportivos, esos que acompañan al narrador, por ejemplo.

LOCUTOR “LANZADISCOS”: es una persona con amplio conocimiento sobre discografía y las diferentes manifestaciones (generos) musicales. Debe conocer la trayectoria de intérpretes y compositores. Es una discoteca humana (conoce a detalle muchas curiosdiades de artistas y temas musicales).

LOCUTOR ANIMADOR: es el que da vida y color a un programa. Debe de tener fluidez, sentido del humor y soltura. Tienen como don una simpatía sinigual. Muchas veces los escuchamos o vemos en los programas matutinos que abren las mañanas o en las tardes, también suelen animar espacios los fines de semana.

LOCUTOR MAESTRO DE CEREMONIAS: debe ser maestro del protocolo, de las buenas maneras y de su presencia. Infunde respeto, serenidad y tiene dominio del público con elegancia. Su léxico es amplio y emplea un vocabulario elegante, acorde con el evento que le ha tocado conducir. Puede estar en actos de espacios abiertos o cerrados.

LOCUTOR COMERCIAL: su voz es versatil y bastate agradable al oído. Son capaces de lograr matices e interpretación necesarias para que el mensaje sea realmente convincente. Sus entonaciones son persuasivas, invita a la gente a la compra de lo que ofrece. Podemos encontrarlos con diferentes estilos (para diferentes marcas, productos o servicios).

LOCUTOR DE NOTICIAS: es un excelente lector, lo hace con cierta rapidez y ritmo. Debe tener convicción en sus entonaciones, para darle veracidad a la información que presenta.

LOCUTOR NARRADOR: su voz debe ser descriptiva para hacer sentir y vivir las situaciones que relata. Es un verdadero actor al describir paisajes o situaciones de miedo.

LOCUTOR ACTOR: debe encarnar un determinado personaje. Vive con intensidad cada uno de sus papeles. A muchos de estos los podemos escuchar en las películas, serie, documentales o espacios televisivos doblados al español: por ello que se les conozca también como “doblactores”.

LOCUTOR DIRECTOR: a esta posición se llega cuando dominan varias especialidades de la locución. Debe ser un maestro, guía, estratega y orientador. Suelen estar en las estudios de grabación de emisoras, televisoras o casas productoras coordinando trabajos especiales, acompañando al locutor actor.

Ejemplo de locución comercial:

Ahora bien, hay unos locutores que son de armas tomar. ¡Atención! Descubre si eres uno de ellos y procura no formar parte del montón:

LOS NO TAN BUENOS: UNO MÁS DEL MONTÓN, SIN AUTENTICIDAD

Frente al micrófono debemos “ser nosotros mismos”, que resalte nuestra naturalidad y espontaneidad, y que el mensaje que le transmitamos a nuestros oyentes o radioescuchas sea agradable. Huyamos de actitudes que toman muchos locutores (en las que se pierde la propia identidad):

EL NARCISO: le encanta escucharse; finge la voz; continuamente se identifica por antena; es cursi. También se les conoce como los locutores YO-YO, porque viven usando la palabra Yo y mencionándose constantemente. Su egocentrismo puede más que él mismo.

EL ELÉCTRICO: habla atropelladamente; es nervioso; grita; no respeta ni puntos ni comas; tiene muletillas. (No se debe hablar muy rápido en radio.)

EL COTORRA: habla mucho y dice poco; hace improvisaciones y se enreda en su propia incoherencia. No hace más que hablar de disparates que no dejan nada al oyente. Su tono de voz suele ser atorrante o muy agudo.

EL “SIEMPRE LO MISMO”: se deja llevar por la monotonía; pone siempre los mismos discos o las mismas canciones; habla y lee en un tono que hace dormir. Sus lecturas son circulares (tienen las mismas cadencias, modula siempre igual).

EL DONJUÁN: se hace el simpático y el poeta; necesita de vulgaridades; se acerca al micro y habla a media voz; se dedica a ligar (enamorar y dar su número) con la audiencia.

EL YANQUI (DEL INGLÉS YANKEE): solo le gusta la música gringa (en inglés), pone acento americano en toda frase que va pronunciando. Traduce todo intentando demostrar sus pocos o muchos conocimientos sobre el idioma. A veces, tiene mejor dicción en inglés que en español.

EL CONSEJERO: se dedica a poner canciones con mensaje continuamente; adopta un tono serio y paternalista; repite las cosas; da consejos y actúa como si siempre quiere tener la razón. Suele ser perfeccionista.

También pudiéramos calificar a los locutores según su rango de trabajo o alcance:

LOCUTOR FM: son los que poseen un estilo más comercial-promocional. Tienen diversos estilos y los podemos encontrar con distintos colores de voz. Como acá lo definimos, son los que trabajan en las emisoras FM.

LOCUTOR AM: estos locutores tienen un estilo particular de locución. No son ni más ni menos que los locutores FM, simplemente que tienden a oírse más populares que comerciales. Evidentemente, trabajan en las AM

Cabe señalar que esta calificación no busca considerar a unos mejores que otros; ambos son buenos locutores, solo que unos tienen un estilo más popular que otros.

LOCUTOR NACIONAL: es cualquier de los locutores mencionados anteriormente, solo que posee un habla o dialecto que pertenece a su país natal. Es decir, se escucha, según sea el caso, colombiano, venezolano, mexicano, argentino, etc.

LOCUTOR INTERNACIONAL: es aquel que, aun cuando siendo de un país, tiene amplio conocimiento de la locución en acento neutro.

Como reflexión final, ciertamente es válido que escuches a locutores(as) que te gusten, que sean para ti ejemplo a seguir, incluso puedieras imitarlos en tus prácticas personales, contigo mismo(a). Pero, ¡mucho cuidado!, la idea no es que copies su estilo, sino que vayas tomando lo que consideras bueno de ese profesional de la locución y, a tu manera, lo hagas parte de ti.

La audiencia te escuchará por tu esencia, por lo que eres, por eso recuerda siempre ser original y auténtico. ¿Quién quiere escuchar a un doble cuando puede escuchar al original? ¡Oído con eso!

¿Y tú qué tipo de locutor(a) eres?


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