Rostros Retóricos 1: Vejez dual

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Primerísimo primer plano:

La grama que absorbe penas y alegrías sirvió de mantel para que dos abuelitas, una más grata que la otra, se apartaran del bullicio de una contaminada ciudad para hablar con aires frescos de mayo como un adolescentes del siglo XX, en el siglo XXI. ||Pluma: Leonardo Bruzual Vásquez

 

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Charlaban de sus menesteres en un césped sin manchas de Caracas | Centro de Arte Pdvsa La Estancia, Chacao, Miranda. Domingo 15 de mayo, 2016. | Foto: Leonardo Bruzual Vásquez

Primer plano

El tiempo se llevó su niñez, su juventud, su mocedad. Una espera que su teléfono, que ya no es de disco, le permita drenar sus angustias [¿querrá gritarle?] o está propiciando que a ella llegue una llamada devuelta, o perdida; perdida como su mirada fija en la pantalla. La otra, nadando en el césped, espera, quizás, que la llamada del amor, amor ido un día como ese seco día de mayo, le pinte su sonrisa, le alegre la vida, le reviva los años, le pinte los labios. Mojada del agua verde olivo aguarda sin prisa, sin llenarse de engaños.

Plano medio

A esta, a la de la mirada hundida en la esperanza, la brisa sin fuerza le mueve un tanto el cabello pintado color “vejezepia”. A esa, a la de la lavativa digital en la mano, el sol le pegó en la testarudez de su vejez, le frunció más el ceño otra vez; y el tiempo le manchó poco a poco [¡ay tempo loco, loco y tosco!] la cara de arrugas color verrugas; poco a poco como la ura.

Filosofía gran angular

Hay quienes en la vida son felices sin tener mucho o nada en mano, mientras otros, con algunas o muchas comodidades -que “lo tienen todo” quizá-, viven con soberbia, ven por encima del hombro, sufren sus derrotas y se les amarga un señor en su interior de nombre “ser humano”; se les achicharra el alma como una pasa vencida, alma que muere de “enviejecida”, una enfermedad obligada del tiempo con la que el espíritu se oxida, sí, pero también te carcome la humanidad preñándote el ser de lombrices con sida…

Obturador retórico
“La vejez no debe
ser sinónimo de amargura”.


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