Obra teatral ‘Los ciegos’ invita al espectador a descubrirse y valorarse

publicado en: CLÍMAX NOTICIOSO, Entretenimiento | 0

Leonardo Bruzual Vásquez


Obra de teatro-los ciegos-grupo repico-Unearte-Lina Olmos_actores Miling Cabello_Valaria Castillo_Jesus Hernandez
Los actores estuvieron preparándose casi tres meses en una obra que los sacó a todos de su zona de confort, aseguran. Jesús Hernández (al fondo), Miling Cabello (izquierda), Valeria Castillo (derecha). | Fotos: Héctor David Rodríguez

 

No saben si es de día o de noche. Creen que están a la sombra del sol o de la luna. En sus conversaciones retumban algunas sonrisas empachadas de ironía. Creen que hay estrellas y las oyen. No saben lo que son porque jamás han visto y, aún así, para ellos “los ojos saben más que las manos”. Son Los ciegos, quienes se presentaron en su primera temporada durante el mes de abril en Caracas.

La obra de teatro escrita en 1890 por el dramaturgo belga Maurice Maeterlinck (Premio Nobel de Literatura, 1911) fue adaptada a una versión más criolla por la venezolana, Lina Colmos, quien se interesó en la pieza en 2009. El montaje “es un espejo para que nos veamos”, dijo la licenciada egresada de la Instituto Universitario de Teatro, con posgrado en Francia.

“Tenemos un país hermoso y maravilloso, pero no lo queremos ver. Tenemos una historia rica, valiosísima (nuestra cultura, nuestro sincretismo). Le tenemos miedo a nuestro color, a nuestras fortalezas, a nuestras esperanzas; las matamos”, sostiene Olmos.

El artífice del relato, asegura Lina, propone con que “no necesitamos de la iglesia para ser libres; pero fui un poco más allá, porque creo que nos atamos a conceptos, preceptos, clichés”. En este simbolismo rico en metáforas también la protagonizan extractos de la novela Ensayo sobre la ceguera, del brasileño José Saramago, “para dejar ese mensaje de lo importante que somos como alma, como seres humanos, y de no desdibujarnos en la sociedad, de no perder la esencia que tenemos”, argumentó.

Obra de teatro-los ciegos-grupo repico-Unearte-Lina Olmos_actriz Juliana Cuervos
Los ciegos esperan ser salvados por un mesías en una isla donde están atados a sus miedos. Al fondo, la también actriz de cine Juliana Cuervos (Brecha en el Silencio [2012], La Gran Pelea [2016]).

¿¡Dónde estamos!?

La sala Horacio Peterson de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte) se impregnó de un olor a paja seca, fragancia que resalta el humo destilado por los inciensos que duraron encendidos los 55 minutos de desarrollo de la pieza teatral. Cierran la puerta del salón con 56 espectadores dentro, y Adolfo Nittoli, uno de los protagonistas, exclama: ¡¿Aún no vuelve?! Comienza la historia.

Los ciegos —amarrados con una cuerda (metáfora de sus miedos)— se arrastran para tantear aquel lugar con lo único que les permite ver, sus manos. Escuchan sonidos que sus oídos “vislumbran” con terror. Una mandolina tocada por una de las ciegas y otros tantos instrumentos que cuelgan de los harapos y del cuello de otro personaje forman una especie de banda sonora con aires al nororiente venezolano, y acompañan la musicalización original de Stefano Mavridis y Rafael Nieves.

Siete reflectores anclados al techo de la sala —uno, medio ciego también— en armonía cromática con de cinco antiguas lámparas de vela —dos de ellas sin corazón, sin llama—, apuntaban su fulgor a la alfombra de hojarasca que fungió como un espejo refractario para iluminar con cierta tenuidad la escenografía de Oriely Brizuela que asemejaba una isla: la isla de Margarita, asegura Olmos, de donde es oriunda.

Un mamotreto de palos, ramas y sillas forman una torre esquelética en el centro del escenario donde reposa una cabeza decapitada: emula a un muerto. Alrededor del armadijo giran los ciegos con sus osados parlamentos tratado de saber dónde están y adónde se fue quien los llevó allí.

Discuten sin parar bajo una tormenta de rezos —voces en off; dos poemas: Los ciegos, de Charles Baudelaire, y Canción XII, del mismo Maeterlinck—. Se quejan entre llantos y alaridos por su desgracia. Esperan ser salvados por un “mesías”. Ante su inexorable realidad, al darse cuenta que entre ellos hay una persona sin vida, no pierden las esperanza de salir de aquel bosque, pero necesitaran de sus otros sentidos para liberarse de la oscuridad en la que están anclados por sus propios miedos.

Obra de teatro-los ciegos-grupo repico-Unearte-Lina Olmos_actor Afolfo Nittoli
En la escenografía predominan los colores madera en contraste con tonos blancos. Al fondo, el actor Adolfo Nitolli, representando al primer ciego de nacimiento.

Reparto

Originalmente hay 12 protagonistas, pero en esta versión son seis actores quienes encarnan a los personajes, cuatro de ellos integrantes del Grupo Teatral Repico (DTR): Valeria Castillo, Karolains Rodríguez, Miling Cabello y Nittolli; y como invitados, Juliana Cuervos y Jesús Hernández. La directora considera que “somos ciegos de alma”. La producción estuvo a cargo de Consuelo Trum, presidenta del Grupo Teatral Repico (DTR). Respectivamente, asisten la dirección y producción del montaje Paola Cedeño y Luigin Preteroti.

Se prevé que la propuesta de Olmos —quien se estrena como directora— sea presentada sobre las tablas del Centro Cultural Chacao en julio, y en el BOD en agosto y septiembre. La profesora cree que esta pieza teatral es la primera vez que se realiza en Venezuela.

Si el espectador quisiera disfrutar de dos funciones al mismo tiempo, bastaría con cerrar los ojos durante un corto momento para que escuche las mismas voces, pero con otros rostros, otros dolores, en otro escenario. Muy probablemente ese personaje que le hace falta a la historia sea usted quien quedará mudo ante las envolventes actuaciones de estos seis invidentes —que no le miran, pero usted sí— tratando de escapar aterrados de un infinito vacío oscuro: la ceguera de sus almas.

Obra de teatro-los ciegos-grupo repico-Unearte-Lina Olmos_actores Karolains Rodriguez
La actriz Karolains Rodríguez, con su atrevida interpretación, representa a la consciencia con un personaje lleno de muchísima energía, “la Loca”.

In memoriam a Sequera

Esta adaptación es un homenaje al escenógrafo venezolano Rafael Sequera, quien fallecería en enero de 2016 e impulsaría a dirigir un proyecto teatral por primera vez a Lina Olmos, quien considera “prudente” la propuesta en esta época de crisis que atraviesa el país y cree que “el teatro tiene el de poder de hablar y conmocionar; es su responsabilidad”.

Esta información fue realizada por la versión impresa del Correo del Orinoco.