Cara o sello (opinión) | Por David Sánchez

 Cada persona decide quién quiere ser y hay quienes deciden ser lo que otros quieren que seas…


Seguramente, cuando lees o escuchas “cara o sello” se viene a tu mente el juego de azar con la moneda, también conocido como “cara o cruz”, “cara o escudo” o “el volado”… Hoy veremos que no necesariamente tiene que ser un simple jueguito de suerte.

Por una parte, pudiera aplicarse cara o sello a lo que está relacionado con lo correcto o incorrecto de las cosas. Por ejemplo, si decides salir un día y te ves al espejo tu cabello, es válido que te preguntes “¿cara o sello?”, como si escogieras ir fuera de casa ¿peinado (a) o despeinado (a)?

Pero profundamente ahora tomemos en cuenta que cara o sello plantea, por qué no, los aspectos que mostramos sobre nuestra personalidad, nuestra actitud ante las situaciones que nos rodean y cómo las afrontamos.

Siguiendo esta idea, “cara” sería todo lo relacionado a nuestra forma de ser: quién eres, tus gustos, tu rostro ante la vida y qué impresión irradias, por ejemplo, en una cita, en tu trabajo, con amigos, etc.; mientras que “sello” sería lo que demuestras ante lo que está a tu alrededor y todas las acciones -ya sean buenas o malas- que vas dejando [se-llan-do] en el transcurso de tu vida.

Una moneda diferente, un resultado diferente

Cabe hacer notar que no todos tenemos la misma moneda guardada en el bolsillo, es decir, todos podemos practicar el mismo juego, mas cada quien usa la moneda e incluso la modalidad de tiro que desee. Y es que muchos nos enfrentamos a diferentes problemas, y cada persona —distinta por naturaleza, claro está— los resuelve diferente a otros. ¡Nadie piensa exactamente igual!

Así pues, como somos diferentes en nuestra manera de pensar, lógicamente cada paso que damos es distinto al de los demás. Entonces, ¡mosca!, no dejes que nadie le haga cara o sello a tu vida. ¡Elige y decide tú…! ¡Haz que te respeten…!

¿En qué manos dejas caer tu suerte?

Cada persona decide quién quiere ser y hay quienes deciden ser lo que otros quieren que seas. ¡¡Pero no!! Ya queda de ti en qué manos dejas caer tu suerte y qué tipo de monedas guardas dentro de tu bolsillo de amistades, o con qué fuerza lanzas tu azar al destino.

¡Y cuidado!, pueden que te llamen loco, cuerdo; mal vestido, elegante; atrevido, educado; culto, ignorante…, pero qué importa, ¡qué tal si aplicas esta modalidad de cara o sello en tu entorno a partir de ahora?; quizá te ayudará a darte cuenta de quién eres en realidad, ¿qué es lo que quieres?, ¿quién quieres ser?, ¿qué quieres sellar con tus acciones?

Sinceramente, todos tenemos que seguir jugando cara o sello porque nos puede ayudar a entendernos, a mirarnos críticamente, a relacionarnos y a saber si lo que hacemos está bien o mal; e incluso, quién sabe, a averiguar si otros sienten envidia o no de nosotros.

¿Cómo?, aplicando estrategias y preguntas que, cuando nos las respondan y miremos en nuestra mano, veremos si la moneda muestra la cara de credibilidad de alguien o la cruz de hipocresía que carga sobre sus hombros.

Cara o sello es una manera de descubrirte. Entonces qué piensas: ¿jugamos?…

||| Pluma: David Sánchez.
|| Imagen: cortesía D. Sánchez.

Este atículo fue ideado por David Sánchez, estudiante del I semestre de Comunicación Social de la Universidad Bolivariana de Venezuela, en Cumaná, estado Sucre (NE). Fue corregido y editado a través de la iniciativa #TuEscribeYoCorrijo, por Leonardo Bruzual.


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